Nervios de viajero

Nervios de viajero

Tengo ganas de vomitar.

Este día ha sido total y completamente improductivo. He estado enfrente de la computadora, haciendo un poco de esto, otro poco de aquello, pero sin realmente hacer algo. ¿Les ha pasado?

Es julio. Mi próximo viaje ya me está pisando los talones. En 19 días, voy a estar en el aeropuerto tomando un avión a Londres, con una escala de 11 horas en Bogotá, Colombia. Regreso dos meses después.

No importa que tan seguido viajes, si es por placer y no por trabajo, cada vez que se acerca la fecha de un viaje empiezas a sentir como los nervios, la ansiedad, la emoción y todo tipo de emociones se apoderan de tu mente poco a poco.

“Para eso es la meditación, calma, calma. ¡Calma!” Sigo nerviosa.

 

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Siento que hay una montaña interminable de pendientes antes de irme y aunque en parte es verdad, otra parte es una exageración masiva que mi mente ha creado. “Todavía no organizas lo de Colombia, faltan los boletos de tren de Inglaterra, me falta buscar un hotel en Manchester, tengo que distribuir libros y los nuevos productos de El Ombligo de la Luna en Tepoztlán, mandar a baño y corte a mi perro y de paso cortarme el pelo yo porque pronto va a parecer que traigo rastas, ¡Uhhh, hacer una buena playlist de reggae!, seguir entrenando, checar detalles del seguro, hacer notas para la página, ¿por cierto, qué libros me llevo?, hablar al banco, hacer la maleta, comprar lo que me falta para el viaje, pagar tarjetas, nadar todas las veces que pueda antes de irme, bla bla bla… ¿Está temblando o son mis nervios?…¡Me lleva! ¿qué día voy a Malinalco?”

 

Decidí hacer una pausa, prepararme un té y escribir. Este es un típico momento de viajeros y tenía que compartirlo. Durante los preparativos para el viaje voy a estar escribiéndoles todos los tips, comentarios, sentimientos y demás, para que, en caso de que pronto salgan de viaje, especialmente a un viaje largo, sepan como ir organizando y resolviendo sus pendientes.

 

Muchas veces el estrés pre viaje es como un amigo (o enemigo) imaginario que te está molestando constantemente y recordándote todo lo que tienes que hacer y no has hecho aún. Algo así como el “bully” de los viajeros.

Para sobrevivir, lo primero que les recomiendo es hacer una lista con todas las cosas que tienen que hacer. Si pueden, dividan todos sus pendientes en categorías. Ejemplo: Trabajo, planeación viaje, personal.

Después, vuélvanse editores y tachen todo lo que no sea indispensable. Ya que hayan quitado todo lo que estaba de más, pónganle fecha, hora y un aproximado de cuánto tiempo les va a costar resolverlo. Con esto sabrán si es posible que terminen todo antes del viaje o no.

 

Después, ya que hayan ajustado los tiempos y actividades, sólo falta poner manos a la obra.

 

FIN.

 

Esperen pronto más noticias 🙂

Ale Bravo

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